Tras leer detenidamente la declaración "Transforma España, una visión optimista pero contundente de la Sociedad Civil española" (en su versión 1.0) he dejado pasar unos días para digerirla y comprobar su repercusión mediática. Su digestión ha resultado pesada, al tiempo que su repercusión ha sido poco apreciable. Mis conclusiones son las siguientes:
Una empresa multinacional de "Consulting, IT, outsourcing & professional services" tiene una fundación cuyos directivos encargan un estudio sobre la coyuntura y perspectivas a un par de personas más voluntariosas que competentes. Y deciden aplicar un método manifiestamente cuestionable para desgranar un discurso que, cuando no es trivial es contradictorio o deficiente.
El método consiste en mantener conversaciones individuales, privadas y anónimas con 50 expertos temáticos y 50 líderes empresariales escogidos con el científico criterio de la cuenta de la vieja para cocinar una respuesta colectiva que se presenta como una "visión optimista pero contundente" desde la "Sociedad Civil".
Con este fantástico procedimiento se confecciona una propuesta que, en beneficio de público en general y del sufrido lector en particular, se resume en una declaración de una docena de páginas, justo al límite de lo digestivamente tolerable.
En el aspecto lingüístico el documento es deplorable, carece de estilo y está repleto de esnobismos, algunos sometidos al fetichismo imperante y otros de nuevo cuño pero igualmente desafortunados: "momento clave de oportunidad", "sociedad del bienestar", "modelo-país", "sistema-país", "madurez-país", "oportunidad-país", "optimismo responsable", "mutación sociocultural profunda", "paradigma de ecosistema", "nueva definición extendida de éxito", "economía de conocimiento", "magnitud del potencial latente", "vectores de crecimiento sostenible", "no es de evolución, sino de transformación", "evolución exclusiva, glamurosa y positiva", "mutación hacia el «ADN» ciudadano", "creación de valor", "constelaciones dinámicas de talento", "perspectiva copernicana", "ecosistema del I+D+i", "calidad en la gestión de la imagen de marca", "nuevo paradigma de ciudadano integral", "energía/inteligencia colectiva", "confianza en la fuerza colectiva" y bla, bla, bla...
Como documentación se escogen citas de un proverbio asiático, ni oriental ni chino, Descartes, Virgilio y McDonnell. Además, para facilitar la comprensión al lector, se utilizan símiles médicos y deportivos. También se usa el neolatinajo "fidus plus ultra" y se mal traduce el anglosajón "what-if" como "qué hubiera pasado si…" refiriéndose a "proyecciones futuras".
Así las cosas, intentaré trasladar de forma resumida el contenido del documento. Se intenta responder desde la sociedad civil a dos preguntas clave: "cómo está España hoy y por qué" y cómo "sentar las nuevas bases" del futuro.
Tras dar la coba con la grandiosa "gesta colectiva" de nuestra "historia reciente", con una "integración plena y participación activa en la arena económico-financiera global", se admite que la actual "situación de deterioro viene de atrás" y se reconoce que España está hoy igual que en 1997, es decir, que hemos retrocedido heroicamente. Así, "España no es hoy en día un país líder ni en madurez ni en oportunidades" porque seguimos un modelo con "señales claras de agotamiento desde hace ya unos años", porque el "modelo productivo existente" se aleja del "modelo productivo objetivo", así de simple. Pese a vivir en una "España globalmente poco atractiva y en busca de su identidad", debemos felicitarnos porque ésta es una "oportunidad inmejorable" y un "excelente acicate" para "madurar" y "abordar cambios profundos y múltiples", eso sí, desde un "mayor consenso, corresponsabilidad, humildad y capacidad de sacrificio".
Tras una incompleta y superficial constatación de algunos "cambios sustanciales" en el "nuevo escenario extra-fronteras" e "intra-fronteras" se esboza una propuesta con su "espíritu", su "meta" y su "camino".
El espíritu es el del "consenso y corresponsabilidad" de las "fuerzas políticas del país y la Sociedad Civil", es decir, pelillos a la mar y "juntos podemos".
La meta tiene cuatro patas:
- "Restaurar una definición de Ciudadano válida desde una óptica de Modelo Productivo" con "cinco facetas": moral, votante, consumidor, trabajador y contribuyente.
- "Instaurar para cada agente un nuevo patrón de triple excelencia".
- "Repensar el modelo-país" para vender la "marca-país"
- "Garantizar la coherencia integral del sistema-país" en sus estrategias educativa, científica, productiva, energética y de bienestar para "alinear" así "Modelo Productivo, Marco Productivo y, en su caso, Modelo de Estado".
Para conseguir estos objetivos se proponen ocho actuaciones para acometer "los dieciséis grandes retos del país":
- Hacer cosas con el conocimiento para "la evolución de una sociedad de personas hacia una sociedad de talentos". Hay que "crear los talentos", "ponerlos en valor" y conectarlos para "crear un verdadero mercado del talento".
- Conseguir una "competitividad global" conectando la "Ciencia con el Mercado y el Capital en sólido ecosistema de I+D+i".
- Conseguir "armonizar" las "facetas" ciudadanas (moral, trabajador, consumidor, votante y contribuyente) para mejorar el "estado de bienestar".
- Conseguir un "Capital financiero inteligente" para "detectar y anticipase a anomalías excesos y burbujas".
- Conseguir una "nueva Administración" con "accesibilidad", "efectividad" y "eficiencia" mediante una "revisión profunda" de la actual.
- Renovar y mejorar "la estrategia y la gestión de la marca-país".
- Definir un "nuevo plano estratégico estable y claro" que "trascienda los ciclos electorales" y "sea un punto de encuentro entre múltiples perspectivas complementarias del país".
- La administración debe "escuchar la opinión del ciudadano y revalorizar su relevancia" porque el nuevo "Ciudadano-integral" hará "emerger" una "nueva sociedad civil" que capitalice la "energía/inteligencia colectiva".
En resumen, creo que este documento es un ejemplo magnífico de cómo no se gestiona la información, la inteligencia colectiva, el talento y las visiones.
- Blog de Juan R. Marticorena
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