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Disuadir del consumo del alcohol y el tabaco es de izquierdas.
-- José Luís Rodríguez Zapatero

El concepto de simetría

Voy a comentar una carta escrita por un grupo de "artistas" en apoyo de Willy Toledo.

No comparto la definición de "política" que se hace, me parece inculta, como de andar por casa.

La reacción ante las declaraciones de Toledo, por los principios expresados en el mismo párrafo en que se denuncia, puede parecer agresiva o no, pero es tan perfectamente lícita como la expresada por el susodicho. Es un concepto sutil que supera al de igualdad: se llama simetría, una forma de proporcionalidad.

Se increpa seguidamente a una "parte considerable" de los medios de comunicación. No hay que exagerar, es una parte más bien reducida de los medios de comunicación. Especialmente de medios de comunicación "escrita", que exige la mínima preparación de "saber leer". La parte considerable es la de la ciudadanía que no está de acuerdo con lo que hacen algunas personas que se llaman a sí mismas "ciudadanos que trabajan en el mundo de la cultura".

Trabajar en el mundo de la cultura no implica ser culto. Sostener lo contrario, en lógica, se denomina falacia non sequitur. Apropiarse del concepto de cultura, desde el cine y el teatro, y asimilarlo a una ideología política de izquierdas, es de una desmedida soberbia.

La definición de "cultura", como la de política, es tan de pantuflas que viene a concluir que hay una lógica en que la cultura sea de "frecuente implicación política".

Es vagamente inquietante que las personas que viven de fingir que son otras confundan sus propios roles y personajes. Más concretamente, no diferencian sus actuaciones personales de las profesionales, seguramente en su propio beneficio. Sé que es un concepto sutil, por lo que lo explicaré con un ejemplo: un amigo, mientras fue estudiante, proclamaba orgulloso que jamás se llamaría "doctor" sin serlo. Recién licenciado, decidimos comer en un restaurante de moda. Ante la larga cola de clientes a la espera, se dirigió al encargado en los siguientes términos: "Soy el Doctor Zutano y quiero una mesa para cuatro". Naturalmente, fuimos inmediatamente atendidos en el contubernio de que habíamos reservado previamente. Cuando le pregunté a mi amigo sobre su proclama estudiantil, argumentó: "Es para que me entiendan". Ya, pensé para mí, así entienden que tienes privilegios y que los explotas.

Pues exactamente lo mismo hizo el güili, se aprovechó de su rol profesional para airear su más que discutible opinión personal. Lo que me autoriza a aplicar la misma indefinición y a considerar al profesional de la misma calidad que a la persona. Nótese que, aún sirviéndome de un medio tan poderoso como Internet para difundirlas, la asimetría entre las opiniones de actor y las mías es ostentosa. QED.

El colofón de la nota es pasmoso, porque postula "un leguaje despojado de violencia, que se sustente en los hechos y no en los juicios personales". Es una maliciosa ingenuidad, porque se usa para defender a una persona cuyas declaraciones incumplen hasta el menor detalle del postulado. Además, demuestra una amplia incultura.

Por cierto, del niño de papito, ni palabra.